El tiempo pasa rápido aquí, qué duda cabe. Tanto, que no me da tiempo nunca de hacer la cama. Ejem. Bueno, al caso: hoy ha sido un día de contrastes. Lo que amenazaba con ser una onírica noche se tornó en una luz de esperanza al final del túnel.
Del día nada que decir, realmente. Nos levantamos tarde, holgazaneamos por el piso, comemos por compromiso, nos pasamos la tarde matándonos a pajJUGANDO CON EL ORDENADOR y esperamos a que salga un plan. En este caso, preparty a casa de Alejandro con las Beer Pong Olympics y búsqueda de garito.
Curioso, esto del beer pong. Uno, porque es entretenido. Y dos, porque por mucho que beban, los erasmus nos se emborrachan. ¿Dónde lo meten? ¿Lo evaporan? ¿Lo almacenan y se lo administran lentamente, a lo gota a gota? El torneo fue en parejas y quedé segundo con Catherine después de una actuación clutch por mi parte: a punto de perder en las preliminares conseguí clavar el tiro que nos empataba con nuestro rivales AT THE BUZZER. ALBERT MORILLAS, WITH THE THREE... GOT IT!!!!!!! HE DID IT AGAIN, SE LA SACA A BASE DE BIEN.
Bueno, eso, que no ganamos por los pelos en la final, nos quedamos a un vaso. Claro, como yo no bebía, todos eran para Catherine... que creo que apuntaba mejor con el puntillo. Era la única, sin embargo. Los noruegos están acostumbrados a tener que calentarse el cuerpo, I guess.
Finalmente fuimos al Bodegon para tomar la última y bailotear un rato. Ashley, a pesar de cascarse un viaje de 15 horas era la soul of the party. CON UN PAR. Esta gente es la que lleva bien adentro el espíritu ERASMUS. Me enseñó sus pasos de baile especiales y además pudimos compartir el baile del puño en el aire. SÍ, TÍO, PUÑO EN EL AIRE. LOS TAXIS YA ESTÁN AQUÍ. Y mañana, fiesta por todo lo alto...
sábado, 2 de febrero de 2013
viernes, 1 de febrero de 2013
Day 7: los alemanes llevan la fiesta por dentro
7 días ya, whoa. Recurdo mi despedida en el aeropuerto como si hubiese sucedido la semana pasada... nos hacemos mayores, oigan. Psche, hace nada hállome yo en mi camita española bien montada, tó bonica, y ahora tengo que sobrevivir en un colchón sobre tablas de madera (¡del Ikea! QUE ME EXPLIQUEN COMO COJONES VENDEN TABLAS DE MADERA SEPARADAS Y LES LLAMAN CAMA).
Aquí cada día llovizna, pero el cielo suele dar respiros a lo largo de la tarde. Aprovechamos para ir a buscar el abono de la bici y dar un paseo con Stephanie, sin suerte en lo primero (sólo les falta pedir análisis de sangre, cagon la burocracia) y con una puñalada en la espalda en los egundo (porque nos paramos a tomar algo y me cobraron 5 leuros por un milkshake de vainilla. Ugh...).
La noche debía consistir en reunión rápida en nuestro piso para ir a la competición de beer pong, pero las mozas tardaron tanto que al final pasamos casi toda la noche aquí para luego tomar una cerveza por ahí. Meh, vale la pena esperar a que las belgas salieran de la uni, y las nuevas alemanas se demoraron porque hubo un asesinato o algo en su apartamento y no podían entrar. No vengáis a Burdeos. Aquí matan a gente.
En fin, todo bastante bien, aunque me preocupa que los alemanes sean más fríos que el culo de un pingüino. Les pregunté y me dijeron que les cuesta coger confianza... igual es que a los españoles nos sobra. Could be.
Aquí cada día llovizna, pero el cielo suele dar respiros a lo largo de la tarde. Aprovechamos para ir a buscar el abono de la bici y dar un paseo con Stephanie, sin suerte en lo primero (sólo les falta pedir análisis de sangre, cagon la burocracia) y con una puñalada en la espalda en los egundo (porque nos paramos a tomar algo y me cobraron 5 leuros por un milkshake de vainilla. Ugh...).
La noche debía consistir en reunión rápida en nuestro piso para ir a la competición de beer pong, pero las mozas tardaron tanto que al final pasamos casi toda la noche aquí para luego tomar una cerveza por ahí. Meh, vale la pena esperar a que las belgas salieran de la uni, y las nuevas alemanas se demoraron porque hubo un asesinato o algo en su apartamento y no podían entrar. No vengáis a Burdeos. Aquí matan a gente.
En fin, todo bastante bien, aunque me preocupa que los alemanes sean más fríos que el culo de un pingüino. Les pregunté y me dijeron que les cuesta coger confianza... igual es que a los españoles nos sobra. Could be.
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